Pun Chong, médico altruista peruano, Héroe CNN 2018 por su labor humanitaria con los niños más pobres con cáncer
Posted by Trabajadorinmigrante on 10th Diciembre 2018
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Recibió reconocimiento por su labor altruista con los más necesitados. La institución, recibe a niños de bajos recursos con cáncer en el interior de Perú 

El Dr. Pun-Chong en el albergue con niños que padecen cáncer y otras enfermedades. Foto cortesía Inspira.org

New York. TInews. Ricardo Pun-Chong es un médico con vocación de servicio cada vez que trata a sus pacientes, a quienes no los deja desamparados cuando no tienen recursos económicos: les proporciona alojamiento, comidas y apoyo gratuito para los niños enfermos y sus familias. Gracias a esta notable labor, fue nombrado el Héroe del Año de la CNN en 2018 .

Este premio lo determinaron los votantes en línea que seleccionaron al galeno peruano entre los 10 finalistas principales de CNN Heroes. Él recibirá US$100 mil para hacer crecer su causa.

“Los verdaderos héroes son nuestros hijos. Infinita gracias a cada uno de ustedes por confiar en nosotros y mostrarnos que el amor no tiene fronteras”, refirió “, dijo Pun-Chong tras recibir el premio.

Pun-Chong es el fundador del albergue Inspira, que ofrece un hogar temporal para niños con cáncer, parálisis cerebral, síndrome de Down y quemaduras.Esta organización —que se fundó en 2008— ha ayudado a más de 800 familias. El refugio fue diseñado para que los niños se sientan como en casa.

Comenzó con un niño en 2011 y hasta julio del año pasado había recibido ya a más de 900 familias en su albergue.

Durante su preparación profesional en Lima, el médico Ricardo Pun-Chong vio de cerca el drama de un sinnúmero de familias que dormían en los suelos de los nosocomios.

El doctor se dio cuenta que estas personas provenían de zonas alejadas del Perú y llegaban a la capital para que sus hijos reciban tratamiento.

En 2008, el doctor Pun-Chong fundó Inspira, una organización sin fines de lucro que brinda cobijo, comidas y transporte a más de 900 familias que se trasladan largas distancias para llegar a la capital y sus hijos puedan recibir el tratamiento que necesitan.

Durante el reconocimiento, Pung-Chong dijo que los niños del albergue Inspira son los verdaderos héroes.

Una historia que INSPIRA
La historia del albergue Inspira, está conectada con la interminable vocación de servicio del doctor Ricardo Pung. Desde muy pequeño formó parte de las brigadas de labor social del colegio María Reina y de la parroquia cercana a su hogar.
A los 16 años, integró el cuerpo de bomberos Salvadora Lima N°10; ocupación que tuvo que dejó a petición de su padre, debido a los problemas de violencia por terrorismo durante la época.

Como estudiante becado del Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA), su vocación por la ayuda lo llevó a formar parte de la organización de Teletones al interior de la organización. Durante su vivencia como estudiante de medicina en México, Ricardo fue el único estudiante extranjero que conformó la brigada de trasplantes de órganos en la ciudad de Jalisco.

Retornó al Perú en 2004 y se desempeñó exitosamente como médico de Medicina complementaria. Fue en diciembre de 2007 cuando, guiado por una paciente, conoció la realidad de los albergues para pacientes con cáncer en Lima. Este fue el inicio de su gran aventura. A partir de ahí, el sueño del albergue, comenzó a forjarse.

En abril del 2008, con el apoyo de 13 amigos entusiastas se creó la primera asociación: Fuente de Vida PL Lima 50. Una asociación sin fines de lucro que inició con la recaudación de fondos a través de actividades benéficas. El
principal objetivo era conseguir una casa para constituir el espacio del albergue.

El sueño estuvo a punto de esfumarse, debido a la dificultad de conseguir personas dispuestas a alquilar un inmueble para que funcione como albergue. El grupo empezó a considerar la posibilidad de donar el dinero a una asociación ya constituida. No obstante, el destino tenía claro que este proyecto sería viable. Fue en noviembre del 2010 cuando la
asociación consiguió una persona dispuesta a alquilar un espacio.

Fue así que, después de ocho meses de implementación, en junio del 2011 el albergue recibió a su primer niño. A partir de ahí, el albergue – ahora llamado Inspira – se ha convertido en un verdadero oasis entre tanta adversidad. La institución, recibe a niños con cáncer del interior del país de bajos recursos, proveyendo de hogar, comida y comodidades mientras reciben su tratamiento en la INEN (Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas).

Hasta julio del año 2017, el albergue ha llegado a recibir alrededor de 900 familias; sus camas han sido ocupadas más de 50 mil veces; ha servido más de 250 mil raciones de comida saludable. La apertura del albergue se ha
incrementado, actualmente, apoya también la llegada de cualquier niño con tratamiento asociado a Síndrome de Down, quemaduras y parálisis cerebral.

El sueño continúa. Con el apoyo de la Municipalidad de Surco, recibió la sesión en un terreno ubicado en Surco El siguiente paso: hacer el sueño realidad. Construir un albergue de más de 600 metros cuadrados que pueda recibir a más de 120 personas de los lugares más alejados del país y que vienen a Lima a recibir tratamientos.