Cada vez más lejos de casa
Las deportaciones masivas de Trump incluye enviarlos a países en otros continentes, sin idioma, ayuda y abandonados a su suerte
En lugar de asilo y protección encontraron más dificultades
New York. Agencias/TINews. La práctica migratoria de enviar a solicitantes de asilo desde Estados Unidos hacia “terceros países”, muy lejos de sus países de origen, se extiende y se convierte en una política seguida por este gobierno caracterizado por su intolerancia contra los inmigrantes latinos.
Primero fue contra los inmigrantes con procesos migratorios pendientes, capturados con violencia en las mismas cortes de inmigración mientras adelantaba un proceso legal y constitucional.

La intolerancia se extendió contra de toda persona con aspecto latina, o que no hablara inglés o que su color de piel no fuera oscura ni su acento perfecto.
La práctica de enviar a los inmigrantes deportados lejos de casa se habría implementado, según varias fuentes, por la negativa de algunos países de no aceptar a sus conciudadanos migrantes o porque no había relaciones diplomáticas muy buenas, o simplemente buscaban acelerar las deportaciones sin completar procesos largos de asilo, en busca de cifras altas para el patrón.

Países a donde envían a los inmigrantes
- México (principal destino para no mexicanos)
- Costa Rica (recibe ciertos migrantes bajo acuerdos humanitarios)
- Panamá (traslados de migrantes de Asia y África)
- República Democrática del Congo (acuerdo reciente)
- Países africanos como Ruanda, Sudán del Sur o Esuatini
- Otros como Uganda o Honduras en acuerdos más recientes.






