x
Inmigración

Dando la mano al hermano venezolano recién llegado

Dando la mano al  hermano venezolano recién llegado
  • Publishednoviembre 9, 2022

Más de 7 millones de venezolanos han huido de la dictadura bananera comunista de Maduro

New York. Mauricio Hernández. Alrededor de 7,1 millones de venezolanos han tenido
que huir del país. Huyen de un paraíso natural que reposa sobre una de las mayores
reservas de petróleo del Mundo, sin rumbo, desesperados por la brutalidad comunista
con la que un megalómano dirige al país.

Han llegado a cientos de países de los cinco continentes, incluso en su desespero huyeron
hacia el sur, pero quedaron atrapados en el feudalismo rampante con el que se gobierna
en Latinoamérica, bajo los estándares de corrupción, nepostismo e injusticia social.
Es muy difícil conseguir salir adelante en un país extranjero donde su misma gente no
tiene oportunidades. Los venezolanos llevan una travesía de varios años, algunos hasta de
más de siete años superviviendo prácticamente en la calle.

Probaron en Colombia, bajaron a Ecuador, siguieron a Perú… pero allí se dieron cuenta
que era mejor morir en el intento que morir poco a poco en la miseria. Y emprendieron el
camino desde la tierra inca hasta los Estados Unidos. “Vimos a muchos quedarse en el
camino, pero debíamos continuar; cruzamos la selva por EL Daríen ”, nos dijo Sebastián en
la Roosevelt.
En La Casa del Jornalero, dirigida por Rolando Bini, fundador de Padres en Acción, llegó
Brisamar junto con uno de sus tres hijos. «Necesito un trabajo, por favor, en lo que sea»
imploraba esta joven venezolana que ya está trabajando en Padres en Acción como
recepcionista.

«Mi esposo tiene experiencia en construcción», agregó Brisamar. «Que venga y haga los
cursos de OSHA, que nosotros le conseguimos un trabajo», replicó Bini, que lleva 22 años
ayudando a la comunidad inmigrante latina en Nueva York.
Brismar, recuerda con angustia la travesía por El Darien, una de las zonas selváticas más
salvajes e inhóspitas en la frontera entre Colombia y Venezuela. Ella lleva más de tres años
deambulando por varios países, una ruta de desespero que los llevo primero al sur y luego
a buscar el sueño americano, que terminó volviéndose pesadilla para la mayoría.

‘Escalamos montañas, atravesamos ríos caudalosos, vimos culebras, en la noche,
escuchábamos toda clase de animales, pero Dios nos acompañó en el camino y aquí
estamos en una casa refugio en Jamaica”, manifestó Brisamar, que ya está trabajando
en Padres en Acción.

“Aquí damos la mano al hermano; a los venezolanos que buscan trabajo y califican,
nosotros podemos ayudarles. Se necesitan trabajadores en Nueva York:, dijo Bini, cuya
organización ayuda a los trabajadores inmigrantes con alguna cualificación a conseguir
trabajo.
Trump, Biden y el Título 42
La segunda semana de octubre, la administración de Joe Biden en Estados Unidos anunció
que ofrecería permisos condicionales humanitarios para 24,000 migrantes de Venezuela
que cumplan con una serie de requisitos, mientras advirtió que comenzaría a deportar a
México a los venezolanos sin documentos, detenidos en la frontera, que buscan cruzarla a
pie.
«El nuevo plan de la Casa Blanca para controlar la migración venezolana es una
reafirmación de la nefasta política de deportaciones del expresidente estadounidense
Donald Trump, apoyada en el Título 42, que permite las expulsiones ‘en caliente’ y sin
posibilidad de pedir asilo», dijo el diario Washington Post.
En el año fiscal 2021, las autoridades fronterizas realizaron 1.7 millones de detenciones,
una cifra récord. En este año, aun cuando faltan los resultados de septiembre, el número
ya sobrepasó los 2.1 millones.

Ahora llegan más inmigrantes de Venezuela, Cuba y Nicaragua, tres países donde el
comunismo bananero y la corrupción han hecho trizas la economía. A Nueva York están
llegando miles de venezolanos en autobuses y en avión, algunos enviados desde la
frontera por los gobernadores republicanos. y otros por su propia cuenta.
Las banderas de Venezuela ondean por la Roosevelt entre la 74 y la 111, el sector más
latino de esta avenida, por donde pasa elevado el tren 7.
Hemos visto a cientos de venezolanos vendiendo dulces, arepas, haciendo deliveries y
tocando puerta a puerta cada negocio en busca de un trabajo para alimentar a sus
familias. Ya se les ve trabajando en varios sitios.
La nueva migración tiene una gran ventaja, por lo menos los que pueden recibir los
beneficios anteriores a la decisión de gobierno de expulsar aa los venezolanos que
llegaron después de la segunda semana de octubre:
Los que pueden no quieren trabajar, y los que quieren, no pueden trabajar

Written By
Trabajador Inmigrante

Periodismo de Educación e integración en los distritos inmigrantes de Nueva York.